
Se los avisé (ver post del 28 de enero “A
Chavez le pegó...”) el muchacho caribeño está con
ganitas de conflicto bélico. Ahora la excusa es que el inoperante de
Alvaro Uribe invadió (por dos kilómetros) las selva del tolerante Rafael Correa. Nada, pero nada, justifica la incursión de
Colombia en tierras ecuatorianas, pero les aseguró que son infinitas las acciones de condenas pacificas que pueden
oponerseles al
irresponsable de
Uribe, antes de hacer sonar los tambores de
guerra en un
subcontinente que aún se desangra por sus guerras internas. La paz no es una opción es la obligación de todos los que contenemos la hemorragia de las venas abiertas de América Latina.